No hay una única edad ideal
La decisión depende de la salud de la bebé, sus vacunas, el criterio familiar y la recomendación del profesional. Más que buscar una cifra exacta, revisamos el momento de cada familia y explicamos cómo cambia la experiencia según la edad.
Cuándo conviene esperar
- Si la bebé tiene fiebre o está enferma.
- Si hay irritación, heridas o dermatitis en las orejas.
- Si existen antecedentes relevantes sin valoración previa.
- Si los padres no tienen claras las indicaciones de cuidado.
Consulta complementaria
Si hay dudas pediátricas generales, fiebre, dermatitis o antecedentes médicos, puedes revisar pediatraenbogota.com.
Preguntas frecuentes
Reunimos respuestas claras para que llegues a la cita sabiendo qué preguntar, cómo prepararse y qué cuidados tener después.
No existe una edad única para todas las familias. Atendemos desde bebés hasta niñas y niños mayores: a los 1, 2, 3, 4, 5 años o más se adapta la explicación, el ritmo y la participación según la etapa. Si hay fiebre, irritación o una condición médica, primero se debe consultar y esperar.
Puede generar una molestia breve. Lo más responsable es no prometer “sin dolor garantizado”, porque cada bebé reacciona distinto. La molestia suele ser breve, pero cada persona reacciona de manera distinta. Por eso preparamos el momento con calma, acompañamiento familiar y sin promesas irreales de “cero dolor”.
Para una primera perforación se recomiendan materiales hipoalergénicos y aptos para piel sensible, como titanio, acero quirúrgico de buena calidad u oro 14k/18k cuando sean adecuados para perforación inicial. Se debe evitar bisutería económica, materiales desconocidos, piezas pesadas o aretes con níquel si existe sensibilidad.
Depende del material, tamaño, cierre y condiciones de higiene. Aunque los aretes se vean bonitos, no todos son adecuados para una perforación inicial. Antes de llevarlos, conviene consultar por WhatsApp y enviar una foto o descripción del material para confirmar si son aptos.
La cita contempla una conversación inicial, preparación de la zona, marcación para aprobación del acudiente, colocación de los primeros aretes e indicaciones de cuidado. Antes de reservar confirmamos el material y lo que está incluido.
Se deben lavar las manos antes de tocar los aretes, limpiar la zona según la indicación recibida, evitar manipular o girar innecesariamente las piezas, no cambiar los aretes antes del tiempo recomendado y evitar piscinas o aguas no controladas mientras cicatriza. Si aparece secreción, fiebre, dolor persistente o inflamación marcada, hay que consultar.
Los signos que requieren atención son enrojecimiento intenso, inflamación marcada, secreción amarilla o verdosa, mal olor, dolor persistente, calor local, fiebre o que la bebé se muestre muy molesta al tocar la zona. Ante estos síntomas, no se debe improvisar con remedios caseros.
No es recomendable perforar si la bebé tiene fiebre, infección activa, malestar general, irritación en la piel, dermatitis, heridas cerca de la oreja o cualquier condición que haga prudente esperar. En esos casos, lo mejor es reagendar y priorizar la salud de la bebé.
La modalidad disponible depende de la zona y de que el lugar permita trabajar con las condiciones necesarias. Escríbenos con tu barrio para confirmar si la cita se realiza en consultorio o si existe otra opción para tu sector.
Escríbenos al +57 318 702 2574 con la edad, el barrio y cualquier antecedente de piel sensible o alergias. También cuéntanos si hay fiebre, irritación o malestar actual para orientarte sobre si conviene esperar.