Orejitas con Cuidado

¿Es seguro perforar las orejas de una bebé?

Puede realizarse con menor riesgo cuando existe higiene, materiales adecuados, criterio profesional y cuidados posteriores.

La seguridad depende del protocolo

La perforación crea una pequeña herida en la piel. Por eso importan la preparación, los materiales, la técnica, el entorno y la orientación posterior.

Qué debe revisar la familia

No prometer cero riesgo

La comunicación correcta es reducir riesgos y acompañar, no garantizar que no habrá ninguna molestia o complicación.

Preguntas frecuentes

Reunimos respuestas claras para que llegues a la cita sabiendo qué preguntar, cómo prepararse y qué cuidados tener después.

No existe una edad única para todas las familias. Atendemos desde bebés hasta niñas y niños mayores: a los 1, 2, 3, 4, 5 años o más se adapta la explicación, el ritmo y la participación según la etapa. Si hay fiebre, irritación o una condición médica, primero se debe consultar y esperar.

Puede generar una molestia breve. Lo más responsable es no prometer “sin dolor garantizado”, porque cada bebé reacciona distinto. La molestia suele ser breve, pero cada persona reacciona de manera distinta. Por eso preparamos el momento con calma, acompañamiento familiar y sin promesas irreales de “cero dolor”.

Para una primera perforación se recomiendan materiales hipoalergénicos y aptos para piel sensible, como titanio, acero quirúrgico de buena calidad u oro 14k/18k cuando sean adecuados para perforación inicial. Se debe evitar bisutería económica, materiales desconocidos, piezas pesadas o aretes con níquel si existe sensibilidad.

Depende del material, tamaño, cierre y condiciones de higiene. Aunque los aretes se vean bonitos, no todos son adecuados para una perforación inicial. Antes de llevarlos, conviene consultar por WhatsApp y enviar una foto o descripción del material para confirmar si son aptos.

La cita contempla una conversación inicial, preparación de la zona, marcación para aprobación del acudiente, colocación de los primeros aretes e indicaciones de cuidado. Antes de reservar confirmamos el material y lo que está incluido.

Se deben lavar las manos antes de tocar los aretes, limpiar la zona según la indicación recibida, evitar manipular o girar innecesariamente las piezas, no cambiar los aretes antes del tiempo recomendado y evitar piscinas o aguas no controladas mientras cicatriza. Si aparece secreción, fiebre, dolor persistente o inflamación marcada, hay que consultar.

Los signos que requieren atención son enrojecimiento intenso, inflamación marcada, secreción amarilla o verdosa, mal olor, dolor persistente, calor local, fiebre o que la bebé se muestre muy molesta al tocar la zona. Ante estos síntomas, no se debe improvisar con remedios caseros.

No es recomendable perforar si la bebé tiene fiebre, infección activa, malestar general, irritación en la piel, dermatitis, heridas cerca de la oreja o cualquier condición que haga prudente esperar. En esos casos, lo mejor es reagendar y priorizar la salud de la bebé.

La modalidad disponible depende de la zona y de que el lugar permita trabajar con las condiciones necesarias. Escríbenos con tu barrio para confirmar si la cita se realiza en consultorio o si existe otra opción para tu sector.

Escríbenos al +57 318 702 2574 con la edad, el barrio y cualquier antecedente de piel sensible o alergias. También cuéntanos si hay fiebre, irritación o malestar actual para orientarte sobre si conviene esperar.

Agenda responsable

¿Quieres saber si tu bebé está lista para sus primeros aretes?

Escríbenos por WhatsApp al +57 318 702 2574, cuéntanos la edad de tu bebé y tu zona de Bogotá. Te orientamos antes de agendar.

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